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Cuando vamos a comprar o vender siempre miramos el precio del producto o servicio que queremos comprar. Sin embargo, lo que realmente valoramos es el valor percibido del producto o servicio y no el precio del mismo. Por ejemplo, cuántas veces decimos por el precio que he pagado el servicio está muy bien. Por este motivo, en este artículo hablaré del valor percibido y por qué es importante.

En primer lugar, el valor percibido nos permite conocer el valor que le da el cliente a nuestros productos. Esto lo que nos indica es lo que está dispuesto a pagar el cliente por nuestro producto o servicio. Por este motivo, si nuestro comprador considera que nuestro producto es caro nos puede estar indicando dos cosas. Primero, no percibe el valor o no está dispuesto a pagar el precio del producto o servicio. Segundo, no hemos sabido transmitir el valor de nuestro servicio o hemos puesto un precio muy alto.

En segundo lugar, qué nos indica el valor percibido. El valor percibido está relacionado con la cadena de valor de Porter. La cadena de valor, nos permite calcular el coste y valor de cada actividad que realizamos de manera individual. También, podemos evaluar el valor conjunto que producen las actividades por las sinergias que hay entre ellas. Por este motivo, conocer el valor de cada actividad nos permite trabajar y mejorar cada actividad específica.

Finalmente, cómo podemos evaluar el valor percibido. La mejor manera de conocer el valor percibido de nuestras actividades es mediante una encuesta a clientes.  La clave de esta encuesta está en las preguntas que se han de realizar y en la implementación de los resultados. Conocer qué valoran nuestros clientes nos ha de permitir trabajar sobre aquellos aspectos que son claves para nosotros.

Me gustaría concluir este artículo indicando que también es importante preguntar a nuestros empleados sobre nuestro valor. De este modo, podremos saber si nuestro equipo tiene claro qué valor aportamos y cómo se aporta. Esto nos permitirá tres cosas. Primero, saber si nuestro equipo sabe qué actividades nuestras aportan valor. Segundo, alinear al equipo con la estrategia. Tercero, trabajar sobre las actividades que aportan valor.